martes, 26 de agosto de 2008

contactos

En un pueblo pequeño en el que los lugares de ambiente brillan por su ausencia y las amistades suelen ser de las consideradas de toda la vida, incluso de antes de que te decidieras a salir del armario, así que lo raro es que te encuentres con alguien que tenga el mismo “entendimiento” que tú.

¿Qué hacer entonces? Si la economía no te permite el desplazamiento a la capital y con capital me refiero a Chueca, no a la ciudad que le da por culo a tu pueblo, porque el ambiente en esa pequeña capital tampoco es para tirar cohetes. Si tampoco dispones de mucho tiempo para encontrar un lugar de ambiente que no sea “cutre” y te sobra tiempo para dedicarte al ligoteo sin temor a meter la pata y que una hetero te haga una cara nueva, pues entonces no tienes más remedio que acudir a lo que se ha denominado como la nueva revolución sexual, no, no, no estoy hablando de la viagra, eso es para viejos que no tienen fuerzas para izar la bandera, estoy hablando de Internet, considerada como la solución a todos los males o la panacea de unos pocos.

Y entonces empezamos la selección, antes las páginas de contactos eran bidireccionales, hombre busca mujer y mujer busca hombre, ahora hay más para elegir, creo que a eso se le llama igualdad de sexos, quizás lo próximo será hombre con perro busca hombre con perro para juntar los perros y criar animales de raza, poco falta, te lo digo yo. Pues eso, nos dedicamos a meternos en las páginas de contactos para conocer gente que sea de tu misma ciudad y eso si que entiendan, sobre todo que entiendan porque si no me voy al bar de al lado y termino antes, y ahí empieza el desfile de lo que se denomina raza humana y en el que un psicólogo en prácticas se frotaba las manos, te puedes encontrar de todo, desde la casada que quiere probar, hasta la que no sabe lo que quiere pero mientras tanto se liga a medio pueblo, la que lleva años con su novia pero le gusta tener una relación libre, hasta la que busca compañera para un trío, la que solo quiere tener sexo por teléfono, la que quiere cumplir la fantasía sexual de su novio y enrollarse contigo mientras él se la menea viéndoos, si eres una persona normal a la que le va la gente normal, que somos pocos pero estamos, te tienes que curtir a base de pequeñas sutilezas que te van indicando por donde van los tiros, y entonces empiezas a quedar con gente con tus mismos gustos, y encuentras a alguien, te deja, lloras, maldices, te cagas en las mujeres y sobre todo te replanteas cambiarte de acera porque te parece más fácil entender a un tío, pero vuelves a caer, conoces a más gente, te vuelves a enamorar, te desenamoras, la dejas, te lías con otras, hasta que con el tiempo tu pueblo y la capital que le da por culo a tu pueblo se te hace pequeña, y te vas a las grandes capitales, ahí te desenfrenas, sexo a tope, todos los días, te gusta, el anonimato, el pasar desapercibida, el sexo a que negarlo, la facilidad de ligar, pero con el tiempo, suspiras por tener una relación estable, alguien que te entienda, te apoye, te ame, te entienda en todos los sentidos y empiezas otra vez en los contactos, páginas y páginas, te replanteas incluso después de intentos fracasados el porque no piensas, alguien de fuera de tu capital, y te enganchas a una, te tiras horas y horas chateando con ella, la web hecha fuego, y vosotras también a través de la web, el teléfono se convierte en vuestro mejor amigo, y la compañía de servicios en quebraderos de cabeza para vuestra maltrecha economía, después alguien insinúa de veros, y otra vez a tirar de tarjeta, os conocéis, os gustáis, os engancháis más aún, meses y meses malviviendo del móvil, coche, Internet y sexo a distancia, que finalmente una de las dos, la más osada decide dejarlo todo y empezar de nuevo en otra ciudad, porque piensa que es más real una convivencia que un amor a ratos, y empieza la aventura de la convivencia, saldrá bien, saldrá mal? Mejor no pensar en eso y os aventuráis a lo que vaya sucediendo en el día a día.

Aunque claro para llegar a este punto hay que haber pasado por varias fases, el enamoramiento, las crisis de los celos agravados por la distancia, la inseguridad porque te entra el miedo a que la química existente a través de la pantalla desaparezca ante la física de los cuerpos y comprobar que la matemática resta en vez de sumar, si la suerte te sonríe y verla es comprobar que la realidad traspasa la pantalla entonces todo va bien y pasa lo que debe pasar, aunque también habrá que superar grandes escollos, el trabajo, la familia, los amigos, la ciudad, es difícil renunciar a todo aunque sea por amor, y algunas renuncias son más difíciles de asumir para la otra persona porque se suma la culpabilidad de tener que soportar ese peso si la relación fracasa. Pero seamos optimistas, y esperemos a que estas personas tengan dos finales, sea una nueva telenovela de éxito, o se casen y hagan bollería fina o se dediquen a una franquicia dedicada a las tortillas.

Yo no tuve suerte, la tendré? No lo sé, me encuentro cada loca en las páginas de contactos, que estoy pensando seriamente en o cambiarme de sexo o hacerlo de acera.


3 comentarios:

saritisima dijo...

Que dificiles son a veces las cosas. La verdad es q la mayoria d las veces no salen como a una la gustaria... Me gusta tu blog. Volvere a leerte mas despacio
besos

Joan dijo...

visca lo privat! visca vizsca mira pacáaaaaaa jajajaja

Anónimo dijo...

Wenas, creo que todos-as pasamos por algo asi, a quien no le ha picado la curiosidad eh? A todos-as cuando entramos por primera vez en intenet. Yo tambien he caido, cosa de lo que me reia antes, pero no me arrepiento, ma ha dejado buen sabor y una experiencia que jamas crei vivir. Me gusta tu blog, sigue escribiendo que volvere.
Un beso